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Next Generation EU: el programa para reactivar Europa

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Los últimos años han sido muy peculiares y ello se debe a que hemos tenido que enfrentarnos a un enemigo que nadie había previsto, un virus capaz de poner de rodillas a las economías de todos los países, de hacer escasear las materias primas y de empeorar las situaciones ya desesperadas de los países más pobres.

 

La pandemia del Coronavirus nos marcó de forma indeleble en todos los aspectos. Un fenómeno de alcance mundial que todavía hoy no deja de causar dificultades.

 

Además del inmenso impacto que ha tenido en la salud mundial, causando millones de muertes y grandes trastornos en los sistemas sanitarios de todos los países, el coronavirus también ha causado, y sigue causando, grandes problemas para las economías de todos los países. 

 

Y así, después de la recuperación que estábamos viviendo tras la crisis de 2008, aquí estamos de nuevo en un periodo de gran incertidumbre que ha desestabilizado toda la economía mundial.

 

El Consejo Europeo tomó inmediatamente medidas para frenar los daños causados por la pandemia y en julio de 2020 se aprobó la UE de nueva generación, un fondo de nada menos que 750.000 millones de euros. 

 

Si la UE de nueva generación no le suena, lo más probable es que haya oído hablar varias veces del Fondo de Recuperación y Resiliencia o Fondo de Recuperación, como se le suele llamar.

 

En este artículo queremos explicar qué es este importante instrumento, cómo funciona y de dónde proceden los fondos.

 

Una elección problemática

Está claro que el camino hacia la aprobación del fondo no fue todo cuesta abajo y, de hecho, el propio Charles Michel, Presidente del Consejo Europeo, temía que un acuerdo económico de la UE sobre un plan de recuperación tan ambicioso resultara "una misión imposible". 

 

Sin embargo, parece que la situación extremadamente crítica fue bien comprendida por todos los Estados miembros que, dejando de lado tantas diferencias, llegaron a un acuerdo final sobre el Fondo de Recuperación. 

 

El fondo de 750.000 millones de euros puesto a disposición de los Estados miembros tiene un único objetivo, el de dar un impulso a la economía de la UE, que se ha visto muy afectada por la pandemia. 

 

Entre los Estados que han tenido acceso al fondo se encuentra Italia, que ha podido beneficiarse de una suma de 209.000 millones, lo que, para hacer bien las cuentas, corresponde al 27,8% de todo el importe.

 

La suma no se desembolsará en una sola vez, sino en varios tramos. 

 

La primera parte es el 13% de la suma total. Antes de obtener los fondos, cada Estado tendrá que presentar su propio plan, que, por supuesto, tendrá que cumplir ciertos criterios. Este plan se denomina "Plan de recuperación y resiliencia". El documento tendrá que ser detallado y mostrar cómo el gobierno pretende gastar el dinero que recibirá. Pero, ¿qué criterios hay que seguir?

 

Como veremos, el programa Next Generation tiene principios fundamentales que deben ser garantizados por todos los Estados que deseen beneficiarse del fondo.  

 

Next Generation EU: qué es y cómo funciona

Como hemos dicho, el Fondo de la UE para la Próxima Generación, abreviado como NGEU, es un instrumento que pretende relanzar la economía europea aprovechando, como su nombre indica, las generaciones futuras. 

 

De hecho, hay que señalar que el fondo de la UE para la próxima generación forma parte de un plan mucho más amplio que se aplicará de 2021 a 2027 y cuyos fondos asignados ascenderán a 806.900 millones de euros.

 

Sin embargo, existe cierta confusión sobre este tema. Aclaremos de hecho que los fondos provienen de la comunidad europea, la idea generalizada de que es un fondo italiano se debe principalmente a que el gobierno de Draghi ha estado muy centrado en el Plan de Recuperación y Resiliencia nacional. 

 

Intentemos, pues, poner un poco de orden y entender exactamente de qué se trata.

 

Recovery and Resiliency facility: el fondo del programa NGEU

La piedra angular del programa "Next Generation Eu" es el Mecanismo de Recuperación y Resiliencia. 

 

Si Next Generation Eu es el programa, el mecanismo de recuperación y resiliencia es el fondo que lo financia. 

 

Este fondo tiene varios objetivos, como la financiación de reformas e inversiones de los Estados miembros, así como la concesión de préstamos subvencionados o no reembolsables a las pequeñas empresas para reactivar sus economías. 

 

Obviamente, el objetivo no es sólo contrarrestar los efectos de la pandemia en la economía; se trata de un programa que actúa a gran escala y pretende que los Estados miembros estén mejor preparados para futuros escenarios en los que el medio ambiente y la digitalización de los sistemas son cuestiones centrales.

 

Los temas centrales del programa

El programa de la Next Generation EU está estructurado en torno a cuatro puntos principales

  • Transición ecológica: El tema del medio ambiente es cada vez más discutido debido a los numerosos problemas en este frente. La Comunidad Europea pretende alcanzar la neutralidad climática con diversas medidas para frenar el cambio climático.

 

  • Transición digital: el futuro es cada vez más digital, pero muchas áreas aún carecen de una conexión eficiente. El objetivo que se ha marcado el programa es doble: el primer punto pretende ofrecer una cobertura de Internet más uniforme en toda Europa; el segundo punto prevé la formación de las nuevas generaciones en el ámbito digital.

 

  • Estabilidad macroeconómica: como ya hemos mencionado, el nombre de Next Generation EU permite entender bien los objetivos del proyecto, a saber, invertir en las nuevas generaciones. Por ello, el plan prevé una serie de inversiones que pueden crear cada vez más oportunidades para los jóvenes.

 

  • Equidad: por último, no faltan las medidas destinadas a la inclusión, combatiendo, mediante iniciativas y educación, cualquier forma de violencia y discriminación como, por ejemplo, la discriminación racial o sexual, con especial referencia a la comunidad Lgbtqi+, que suele ser objeto de violencia.

En función de estas macroáreas, el fondo se divide en diferentes partes que se destinarán a financiar préstamos y subvenciones.

 

El reparto de fondos para las diferentes áreas

En concreto, la suma total se desglosa de la siguiente manera:

  • Se destinarán 385.800 millones de euros a préstamos;
  • Se destinarán 338.000 millones de euros a subvenciones;
  • Se destinarán 50.600 millones de euros al fondo REACT-UE, creado para fomentar la contratación de mujeres. Italia obtuvo hasta 4.700 millones.
  • Se destinarán 5.400 millones de euros al plan Horizonte Europa, un programa de investigación destinado a encontrar soluciones sostenibles para convertir a Europa en la primera economía circular neutra para el clima y sostenible.
  • Se destinarán 6.100 millones de euros al Plan InvestEu, un programa para realizar inversiones estratégicas que puedan impulsar la economía europea.
  • Se destinarán 8.100 millones de euros al desarrollo rural, cuyo objetivo es el desarrollo sostenible de las zonas rurales y el desarrollo territorial de las comunidades rurales.
  • Se destinan 10.900 millones de euros al Fondo de Transición Justa, el programa que ofrece apoyo a los territorios que se enfrentan a graves problemas socioeconómicos derivados de la transición hacia la neutralidad climática.
  • Se destinan 2.000 millones de euros al fondo RescEu para que los países europeos puedan actuar rápidamente en caso de catástrofes naturales.  

Como podemos ver en los puntos que acabamos de exponer, el programa Next Generation no sólo va a apoyar a los países miembros desde el punto de vista económico, sino que también va a sentar las bases de un desarrollo más sostenible y lo hace desde la base, con programas que no sólo financian a las jóvenes empresas, sino también proyectos de formación.

 

Los Recovery and Resiliency plans

El plan de recuperación y resiliencia, del que todos hemos oído hablar, no sólo afecta a Italia. Los planes de recuperación y resiliencia son, de hecho, planes nacionales que los distintos países deben presentar a Bruselas para mostrar cómo se utilizará el dinero del programa comunitario de nueva generación.

 

Será entonces la Comisión Europea la que decida cuánto dinero dar y a qué naciones, y lo hará examinando el Plan de Recuperación y Resiliencia.

 

No faltan las críticas que acusan a Europa de "entrometerse" en asuntos que deberían ser nacionales. En realidad, no es así, ya que los fondos que se destinan a financiar el programa proceden precisamente de los distintos países de la UE. De hecho, como veremos, es una deuda común.

 

¿De dónde sale el dinero?

Un punto que es necesario aclarar es precisamente de dónde procede el dinero que ha permitido poner en marcha este plan tan ambicioso. Todo el programa será financiado por la propia Comisión Europea, que concederá préstamos a tipos subvencionados. Estos títulos de deuda se denominan "eurobonos".

 

Con los eurobonos, todos los Estados miembros de la UE se convierten en responsables conjuntos de la deuda. Esto significa que si un estado deja de pagar su deuda, los demás estados serán responsables de ella.

 

Obviamente, esta solución ha suscitado bastantes dudas. Dudas suscitadas por el hecho de que la lista de posibles países beneficiarios incluye también a Estados con una política económica débil. Si las políticas de estos Estados resultan inadecuadas o, peor aún, fracasan, el peso de su deuda podría recaer en aquellos países más virtuosos y estructurados, que por tanto también tendrán que asumir una deuda que no es suya.

 

Planes individuales de los países: ¿qué requisitos deben cumplir?

Como ya se ha mencionado, cada país tendrá que presentar a la Comisión Europea planes nacionales de recuperación y resiliencia para poder optar a la financiación de la UE de próxima generación. 

 

Evidentemente, estos documentos tendrán que cumplir unos criterios particulares, describiendo exactamente cómo piensan invertir el dinero recibido; no deben faltar los puntos principales relativos a los objetivos europeos, es decir, la lucha contra el cambio climático con un mayor uso de las energías renovables, la eficiencia energética en los edificios (recordemos que en este sentido se ha establecido el Eco Bonus 110%, destinado a la rehabilitación de edificios y a la eficiencia energética), la puesta en marcha de un sistema de transporte sostenible, la mejora de la red de internet con un despliegue de la banda ancha, la digitalización de la administración pública (Italia ya está avanzando en la digitalización del sistema judicial), el desarrollo de la nube y de los procesadores sostenibles, y la mejora de la educación con un enfoque en las competencias digitales.  

 

Las prioridades de la Comisión Europea son, pues, la digitalización y la transición ecológica. 

 

Y son precisamente estos los puntos en los que deben centrarse los planes individuales, destinando al menos el 37% de los fondos recibidos a programas de lucha contra el cambio climático y al menos el 20% a potenciar la transición digital.

 

Los casi 250.000 millones del Recovery plan italiano

Pero de estos fondos, ¿cuánto se debe a Italia?

 

Italia es el Estado que más se ha beneficiado del programa de la UE de próxima generación, obteniendo la impresionante cantidad de 191.500 millones de euros, que se han dividido en 68.900 millones de euros en subvenciones y 122.600 millones de euros en préstamos.

 

Además de esta ya enorme cantidad, el gobierno asignó 30.620 millones de euros para seguir financiando los proyectos contenidos en el PNR.

 

Italia también pudo obtener esta cuota gracias a un plan nacional centrado en la lucha contra el cambio climático: se han destinado nada menos que 60.000 millones de euros a este sector.

 

En cuanto a la digitalización, que, como ya hemos mencionado, afecta a la administración pública, las infraestructuras y la educación, Italia destinará unos buenos 40.700 millones. Para la educación se han reservado 31.000 millones y unos 25.000 millones se destinarán a infraestructuras.

 

Gracias a la financiación obtenida y a las reformas que se llevarán a cabo, el gobierno ha estimado una tasa de crecimiento potencial del 1,4%.

 

El calendario

La fecha límite para que los estados individuales presenten sus Planes de Recuperación y Resiliencia es el 30 de abril. 

 

A continuación, los planes serán evaluados por la Comisión, que dispondrá de dos meses para validarlos según los criterios, 11 en concreto, en los que se basa el programa UE de nueva generación. 

 

Si el plan presentado cumple estos criterios, se remitirá al Consejo de la UE, que tendrá cuatro semanas para dar su aprobación definitiva. Una vez que el Consejo de la UE haya dado el visto bueno, los fondos podrán liberarse, pero se concederán en tramos, el primero de los cuales será del 13% de la suma asignada a los distintos países.  

 

El proceso parece bastante sencillo y, dado que todos los Estados quieren obtener su parte de la financiación, es poco probable que propongan un plan que no se ajuste al programa. Sin embargo, no faltan los problemas. El primero de ellos es el acuerdo tomado por los distintos Estados para aumentar sus recursos propios, un punto crucial para que la UE pueda emitir deuda. Una condición sine qua non para que la emisión de deuda sea aprobada por la Comisión de la UE es que todos los Estados miembros voten a favor del aumento de recursos. 

 

Además de esto, los planes presentados deben manifestar realmente la voluntad de los Estados de comprometerse con las cuestiones cruciales que la Comisión Europea ha determinado como centrales y necesarias para el crecimiento económico sostenible. 

 

La presentación de planes poco prácticos podría ralentizar el proceso de toma de decisiones del Consejo Europeo.  

 

Next Generation EU: cohesión y contrastes

La revolución del programa de la UE de próxima generación es que ha creado una deuda común para todos los Estados miembros. Este hecho, por un lado, pone de manifiesto la voluntad de fortalecer la Unión Europea y de crear una economía que pueda ser más fuerte a nivel mundial. Pero si por un lado une, por otro la deuda común podría crear importantes fisuras en una Europa ya en crisis por la pandemia.

 

Los problemas podrían surgir principalmente de las decisiones de los distintos países sobre cómo deciden invertir sus recursos. En el punto de mira están especialmente Italia y España, que se encuentran entre los mayores beneficiarios del programa de la UE de próxima generación. Son principalmente Estados como Dinamarca, Países Bajos, Finlandia y Austria los que plantean dudas, y lo hacen recordando las políticas ineficaces y la débil economía que han caracterizado la historia política de estos dos países en los últimos años.  

 

Para que el programa de la UE de próxima generación funcione y produzca un cambio real, la programación de los fondos y su distribución según los planes individuales presentados por los Estados debe ser perfecta. 

 

Es mucho lo que está en juego, en primer lugar la unidad entre los Estados miembros. Para asegurarse de que todo va según lo previsto, los Estados que han recibido la primera parte de los fondos, el 13% de la suma total, sólo podrán recibir la segunda parte si han aplicado correctamente el Plan de Recuperación y Resiliencia propuesto al Consejo Europeo.

 

Italia, observador especial, tiene en sus manos una increíble oportunidad que podría permitirle recuperarse tras la terrible crisis provocada por la pandemia. 

 

Los sectores que recibirán financiación son los mismos que sentarán las bases de una economía estable y sostenible, homogénea en todo nuestro territorio y con una nueva generación preparada para forjar un futuro próspero. 

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